Jesús no minimiza las necesidades humanas cuando habla de la preocupación. Su enseñanza dirige nuestra atención a una realidad más profunda: la ansiedad puede llevarnos a vivir mentalmente en un mañana que todavía no existe.
La confianza no consiste en asegurar que nunca habrá dificultades. Consiste en recibir el día presente como el lugar donde podemos buscar primero el reino de Dios, responder con fidelidad y confiar en la provisión del Padre.
Terminar este plan no significa que todas tus preguntas hayan desaparecido. Significa que puedes salir de estos siete días con una práctica nueva: volver una y otra vez al paso que corresponde hoy.